27 nov. 2011

Y el verbo...




Del sueño falto de esperanza
se hizo piel, hueso, carne...
amasijo de tejidos y sangre
unido al cordón del olvido
en las entrañas de la nada,
el tiempo, su único sustento
vianda de sal y arena..
acre agua en la garganta
aspero guijo entre los dientes,
aunque su latido débil runrún
quiebro cántico de sirena...
en un líquido de silencio
por emerger al exterior
luche contracorriente
en el talud del pecho,
aún faltándole el aliento
en los recipientes de oxígeno
e invadiendo la asfixia el hueco..
como una anémona adherida
al saliente hiriente del labio,
zozobre en la tormenta del sentido..
en el viento opuesto a la lengua
y como el resto de un naufragio
yazca en la herrumbre de un letargo.

©Diosa(E.M.R)

2 comentarios:

Raiandoelsol dijo...

Yo hoy,en estos versos, me acojo a un silencio profundo de este sentimiento tuyo, tomalo con respeto.
Yo también voy en este tren de sueños,aunque a veces más que pasajero y viajero,he querido ser conductor, pero este tren va muchas veces a demasiada velocidad, sobre los rieles de nuestra vida y no cambia su destino,por éso, una vez más, soy pasajero, y simplemente voy ..., con la esperanza de llegar a la próxima estación. Y el verbo..., sueña, una y otra vez con encontrar su sentido, en este tren de la vida.

Un abrazo, Amiga, y mucha Paz y salud en tu vida, te deseo, siempre.

Diosa(E.M.R) dijo...

Mi querido Poeta y amigo, ten por seguro que viniendo de ti, siempre me lo tomaré con respeto.

Ese silencio al que te acojes, lo entiendo, y como bien dices, a veces se quiere ser conductor, pero sólo somos pasajeros aunque el destino sea incierto.


Un gran abrazo amigo, e igualmente mucha paz y salud para ti!