25 oct. 2010

Le llueve otoños..



























La piel del tiempo se muda,
despoja su tul azul...
ataviándose de grises
y un manto pardo a sus pies,
¿adónde anidan los pájaros?
(esos sueños del ayer)
si los brazos de la tierra
dejaron caer sus hojas
moribundas en el viento,
en el aliento distante,
desdibujando el cielo
con sus gotas al azar..
el ventanal del mañana.



Lagrimea el calendario
por la espalda del silencio,
los días, las horas muertas,
mientras duermen las palabras
al abrigo de los labios..
en el refugio del pecho,
sin más transita la vida
bajo un paraguas gastado,
doblando las esquinas
en busca de los recuerdos,
siendo un reflejo impreciso
en charcos, olvido ciego..
que sin más le llueve otoños.



©Diosa(E.M.R)

4 comentarios:

Sir Bran dijo...

A veces la vida se llena de otoño...
pero incluso en su caída sobre los marrones... puede resultar excelsa y gratificante.
Te acompaño.

Jonny dijo...

Nada es mas placentero en esta vida, que ver llover otoños; sentirte una de esas hojas callendo al compas del ocaso amarillento, y unas pocas notas del 'Seattle Sound' para no recordar lo mucho que nos falta, lo mucho que perdimos...

Saludos desde Mexico...

Diosa(E.M.R) dijo...

Muchísimas gracias Sir Brian por acompañarme en el laberinto de mis axiomas.

Un beso.

-Muchas gracias Jonny por tus lindas palabras.

Un beso desde España.

Oréadas dijo...

Diosa todo otoño guarda en la manga un manojo de hojas secas para fertilizar un mañana.
Un beso :-)