1 abr. 2010

Mi credo
















Es coserme a los labios el silencio
impidiendo que las palabras
broten por mi garganta...
sin meditarlo..
a su albedrío,
y a pesar de que el sino
se empeñe en desgarrar la piel
hasta los güitos
me hilvano las heridas
con la aguja del tiempo
ensartada con hebras del olvido..,
evitando que el frío
entre helando la sangre
que fluye por sus venas,
¡Coagulando la vida!



Es el salmo de la ingenua
que se venda los ojos
para seguir creyendo
en lo que está perdido...,
y que camina a ciegas
cada intervalo del camino escrito
a pesar de las piedras ,
aunque los hálitos de los proscriptos
penetren por las fosas
e inunden los pulmones
con su fétido aliento
enturbiando el sentido...,
soy la que une las palmas
y las extiende hacía el infinito,
¡Oxigenando el ser!




@Diosa(E.M.R)

1 comentario:

El Éxodo dijo...

Perdida la fe, no es mal credo el de la palabra. Tal vez un día el verbo se haga carne.

Más besos.