13 nov. 2008

Simún...















Como viento candente del desierto
que fustiga al errante
aturdiendo sus pasos
entre las curvas dunas
y la tierra reseca,
reclamo del respiro
en hallar el oasis,
insolente remanso
de álgido aliento
donde la fronda oculta
el bálsamo anhelado.



En trémulos delirios el sediento
bebe del manantial
de la noche azulada
en las linfas verdosas
de la algente zozobra,
que acaricia tu nuca
y se mezcla en las ondas
de la piel arenosa,
-diosa de erial-
que se adhiere a su cuerpo
como tela nocturna.





Tormenta ardiente que agosta el deseo
con sus soplidos tórridos,
y sosiega la sed
del árido elemento
en el fresco vergel
de su cuerpo rociado,
el jardín deseado
con flores de ambrosías,
-fontana eterna-
donde ahitan tus labios;
¡La calor del simún!



©Diosa(E.M.R)

1 comentario:

El éxodo dijo...

Simum y oasis. Una combinación perfecta.

Besos.