18 oct. 2008

A oscuras...




Cae la noche y en la habitación
al juego de luces -figuras-,
que se desdibujan sobre el colchón
como travesañas pinturas.



Y en las sábanas esa exudación
que escapa de las aberturas,
entre la agitada respiración
de gemidos y rozaduras.




Hálitos del deseo
que fluyen hasta el techo,
de bocas que se beben como siervas.



Los pálpitos del arqueo
que rasguñan el lecho,
de dos cuerpos que se aman sin reservas.



©Diosa(E.M.R)

2 comentarios:

Juani lopes dijo...

quien pudiera volver a vivir esa experiencia
saluditos

Anastasia dijo...

Piel con piel, saciando el deseo,
el placer alcanza los cuerpos;
escribes bien, amiga.