12 oct. 2008

Calma mi sed..




Como pétalos de rosas, mis labios beben

del pozo donde duerme el placer.

Allí donde en la ternura de tu piel reside

el corazón, escucho tus gemidos implorando

A pétalos caídos volver a ser capullo de una flor






Flor húmida de rocío

(tus labios ansiosos)

que liberan el néctar

del cáliz prohibido

solicitando en la noche

vacua de miradas

ajenas a la batalla,

del sediento errante.




Errante, no. Mis labios saben el camino

y sedientos han de saborear el néctar en cual

cáliz prohibido reside la dulzura y la esencia

de tu amor. No habrá batalla.

Solo un dulce beso al pezón.





El saliente enhiesto

(sépalo del cáliz)

del olivastro de Rodas,

deja rezumar su jugo

para que disfruten

tus labios carnosos,

ungiendo sus pétalos

!con el gozo divino!


Almathea © Diosa

2 comentarios:

Almathea dijo...

Muchisimas gracia. Es un placer vagar contigo en la oscuridad del laberinto.

Siempre,

Almathea

Juani lopes dijo...

simplemente precioso
saluditos