8 jul. 2008

Sombras pálidas...




Las lívidas umbrías del ayer
surgen tras el dintel
al llegar el crepúsculo,
y se pasean por la habitación
ante los ojos
que sorprendidos se abren
como profundos pozos
a la gran palidez
de aquella sinrazón...



Y con la espalda asida en una esquina
de la vieja pared
observo boquiabierta
todo como si fuera una función,
un espectáculo
de inusual bambalina
con bosquejos minúsculos
y extraños figurantes
tras raído telón.


Del techo penden hilos invisibles
con raídos fantoches
que oscilan con el soplo
como equilibristas en un trapecio,
y sobre el suelo
los bufos arlequines
me quitan el aliento,
con sarcástico acorde
adherido al silencio.




Sombras pálidas del pasado ajado
y efigies danzarinas,
que cada noche ejercen
bajo mi mirada una extraña gala,
casi de insania
cada perfil doblado
en la vacía estancia
grabado en las pupilas;
mero hueco.... del alma.







©Diosa(E.M.R)

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