8 may. 2008

Irrealidades...




Como la linfa que besa la roca
y plácida la toca
impregnándola toda con su sal
cuando la pleamar llega casual,
como algo natural
que el influjo de la luna provoca.




Como la brisa que roza tu cara
y en tu pelo se ampara
enredándose como remolino
y un tanto revoltoso el muy ladino,
prende aroma divino
que se desprende de la flor de jara.



Así quiero yo besar y rozar
tus rojos labios, suave cara y pelo
de fino terciopelo
y con ello sueño en la madrugada.



Y como sé que no basta soñar
para conseguir todo lo que anhelo
mantengo sobre el suelo
los pies y a la inexistencia encerrada.




©Diosa(E.M.R)

2 comentarios:

ElPoeta dijo...

Así, querida diosa, como lo describes, seguro que ese beso sabe rico... Te dejo uno con sabor a miel,
V.

Diosa dijo...

Gracias mi querido poeta por acariciar suavemente y con la frescura de tu brisa mis letras.


Mil besos