15 mar. 2008

¿Por qué?, anda dime




¿Por qué uniste tu boca con la mía?
¡si según tú, por mi nada sentías!



¿Por qué, anda dime?
aquella noche,
los besos con derroche
varias veces cediste,
no temas que la verdad me lastime
con verbos de hiel,
sí, aún así te bebiste
de mi boca sublime
la ambrosía de miel.



¿Acaso decidiste simplemente
saborear mi boca?
y no ser consecuente
de lo que con aquello se provoca,
que la señal latente
que dejó a fuego
cincelada trastoca
con su desasosiego,
¡mi pobre mente!



¡Anda dime, no calles!
¿por qué rehuyen tus ojos mirarme?
cuando expongo detalles
de aquel momento,
sí sé que tus manos quieren rozarme
como si fueran viento
embarullado al talle,
y que anhelas besarme
hasta que la pasión dentro restalle,
¡como plácido aliento!




Y dime de una vez
¿por qué tus labios tiemblan sin parar?
cuando acerco los míos,
sí tienen calidez
y no están fríos,
¿acaso ese oscilar
no será la embriaguez
del verbo amar?
y esos repentinos escalofríos
son por la timidez...



¡Anda déjate ya de tropelías!
y besame de nuevo vida mía....



©Diosa(E.M.R)

No hay comentarios: