28 ene. 2008

Trova a la luna




Luna dime que se quedó dormido
¡que la muerte no vino!.

Ha arrebatarme mí querido amado
que yace apacible sobre mi brazo,
¡que la muerte no vino!.


A llevárselo lejos de mi lado
dime que está dulcemente posado,
¡que la muerte no vino!.


Que su rostro marfileño es reflejo
del resplandor que emite algún lucero,
¡que la muerte no vino!.


Luna dime que volverán sus ojos
a mirarme con su dulces antojos,
¡que la muerte no vino!.


Que no aceptó del traidor caballero
aquel guante para batirse en duelo,
¡que la muerte no vino!.


Y dime que sus labios no están fríos!
que mi corazón se hace mil añicos,
¡que la muerte no vino!.


Ay! luna no oyes el quejoso canto
que del alma dimana en triste llanto,
¡que la muerte no vino!.


Luna dime que se quedó dormido
¡que la muerte no vino!.


©Diosa(E.M.R)

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